Ahí me encontraba yo, mirándolo aterrada mientas sentía que sus ojos oscuros atravesaban todo mi ser. El sonido de las ramas era nuestra única compañía en un bosque y a mitad de la noche, todo fue por casualidad pero aquella persona que tenía frente a mi, no era humano, no con esa mirada que podía asesinarme.
- ¿Acaso tu ..?. -Dijo con voz grave.
Los pies me temblaban y no podía decir nada, no quería pensar que era la ultima vez que iba a ver este mundo.
- Y-Yo .. soló pasé por aquí.
- ¿Pisando un círculo de compromiso?. -Él bajó la mirada y casi por inercia, hice lo mismo.
Mi pie se encontraba dentro de lo que parecía ser, un extraño circulo con algunos signos que no lograba comprender, habían velas que habían sido usadas y algunos objetos como papeles y muñecas de porcelana, pero no soló me sorprendió eso, su pie también se encontraba dentro del círculo.
La "persona" que tenía frente a mi, comenzó a mirarse a si mismo y con la poca luz de la luna, alcancé a darme cuenta que era joven, con una larga cabellera negra y ojos azules, por unos segundos creí que era un modelo. Él se acercó a mi y tomó fuertemente de mi mano.
- Tienes suerte de tener esto. -Dijo mirando mi dedo.
Me di cuenta que apareció una especie de tatuaje alrededor de mi dedo, donde se supone que estaría un anillo de compromiso, jamás había tenido esto y no parecía ser una marca de nacimiento.
- De lo contrario, había atravesado tu estomago con mis garras. -Mé soltó y dió un fuerte suspiro, parecía muy molesto.- No sé como llegamos a esto pero lo diré solo una vez, humana, acabas de comprometerte con un demonio.